la historia que trata acerca de los siete pecados capitales no es una que se conozca con textos bíblicos ni relatos imperecederos pregonados en el tiempo.no.aquella que se narra a continuación trata sobre cinco hermanos y el cómo, inseparables, lograron conocer a quienes actualmente podrían ser considerados sus dos guías y piezas restantes de un puzzle inigualable.( . . . )
noah, yoshio, dyura, hamlet y nagato.los nombres de cinco infantes afectados por la trata y el tráfico de retoños cuyas familias, bajo el eterno silencio de la muerte, dejarían atrás a los bebés como simples huérfanos llevados bajo el amparo de uno de los orfanatos màs clandestinos de japón.allí, todos crecen forjando lazos con las matronas y cuidadoras, siendo consideradas las propias progenitoras de cada bebé que es enviado. desconociendo cualquier otro estilo de vida, los niños entrenan desde que apenas poseen uso de razón y son sometidos a duros exámenes que ponen a prueba su inteligencia. siempre bien atendidos y cuidados, por supuesto.una vez cumplen los 18 años, todos saben que les llega el momento de encontrar una nueva casa y abandonar el nido que comparten durante su primera etapa de vida con el resto de infantes.ahora os llevaremos con vuestra nueva familia.
es lo que ellas dicen.pero la realidad es muy distinta.los cinco niños que protagonizan este relato pudieron verlo. era una noche fría, ellos solo ansiaban regresar al orfanato tras haber salido por la tarde a jugar. desde que se habían conocido en aquel lugar, se habían vuelto inseperables; eran los cinco dedos de las manos del resto. craso error sería que, aquella misma velada, otro de los niños celebrase su decimoctavo cumpleaños y llegasen tarde para despedirse. felices, pese a todo, pues sabían que en cualquier momento ellos también aspirarían a encontrar una familia. sin embargo, aquella noche... todo cambiaría.inocentes de ellos, siguieron los pasos de la matrona a escondidas por un camino de piedra, esperando que, antes de llegar a los límites, pudieran despedirse de su compañero. pero lo único que lograrían ver en la distancia, sería un camión blindado con unos hombres de negro abriendo la compuerta trasera para mostrar... cuerpos. cuerpos sin vida.cadáveres. entre ellos, el de aquel mismo compañero al que supuestamente no volverían a ver por ser dado en adopción. debieron contener los gritos y apresurarse en dar media vuelta.no eran niños corrientes y las matronas no eran simples cuidadoras. aquel orfanato no era un hogar, sino un campo de concentración donde niños robados y provenientes de todas partes del mundo eran entrenados para ser vendidos a mafias como herramientas de homicidio en caso de ser considerados válidos. y, mientras tanto, quienes fuesen catalogados como defectuosos no se convertirían en más que simples recuerdos arrojados a las manos de la parca.aquella misma noche, planearon su huida. y aquella misma noche, sentenciaron sin saberlo a todos aquellos a los que habían considerado sus hermanos.
los años no pasan en vano ni para aquellos que han sido marcados por es estigma del pecado.ahneuss y eve.ellos serían quienes, en búsqueda de nuevos miembros para sus planes, escucharían en las noticias acerca de pandemónium; el nombre que habría bautizado en otrora a la banda conformada por cinco varones cuyas hazañas y desacatos a la justicia se habrían labrado un puesto en las listas de los criminales más buscados del continente.con sus nuevas identidades, crímenes a las espaldas y una amplia lista de peculiaridades mentales, pasarían a formar parte de los siete pecados capitales.